La llave maestra que me impulsó a incursionar en este hobby desde la búsqueda experimental y el servicio comunitario en el ámbito de las radio comunicaciones, concretamente como radio-aficionado, fue haber sufrido dramáticamente en la etapa previa al inicio de la adolescencia, la trágica circunstancia histórica de los terremotos de mayo de 1960, hito que revistió caracteres de cataclismo, con gravísimas consecuencias sobre la población de las regiones sureñas comprendidas en la franja de las regiones de Bio-Bio hasta Puerto Montt.
La vida marcó nuestro destino familiar con un traslado casi inmediato hacia la región de Valparaíso, circunstancia a partir de la cual logré construir mi primer prototipo, formalizar mi reconocimiento institucional en este ámbito obteniendo en 1962 mi primera licencia CE2OT e iniciar una intensa búsqueda vocacional, inmerso en los recovecos de este cautivante marco tecnológico, que en aquellos años implicaba zambullirse en un mundo de inagotable búsqueda de soluciones en el modo "hágalo usted mismo", lo que derivó en notables satisfacciones gracias a los misterios aportados por la ionósfera y sus caprichos.
Adicionalmente logré desarrollar habilidades para incursionar en el diseño y construcción de equipos de audio, campo que compatibilizó armónicamente con mi aprecio por la buena música, cultivada motivacionalmente desde pequeño, gracias al aporte de nuestros padres. Este paso me regaló una grata soltura para interactuar fluidamente entre las ásperas estáticas e interferencias de la audición en el espectro de HF y las delicadas sutilezas del rango acústico que exige la técnica de la grabación y reproducción musical Hi-Fi en todo su esplendor.
Tras un largo caminar, la madurez llegó ya establecido en el norte del país, acompañada de algunos interesantes elementos y progresos que me facilitaron la vida para lograr alcances muy anhelados en el ámbito de los DX (comunicaciones de largo alcance, transcontinentales en su expresión más precisa). Entre ellos fue determinante la llegada de una espléndida antena direccional de 7 elementos (la Hi-Gain TH7-DX) precioso obsequio de mi amigo y colega Erwin Schneuer, CE3BSY, junto al desarrollo de habilidades en la telegrafía, modalidad que por lejos permite una penetración óptima y superior en condiciones de precareidad de los parámetros de la propagación radial, principalmente como consecuencia de la congestión radioeléctrica.Algunos rastros de estas lides están plasmados en una selección testimonios de confirmación de contactos, denominados en nuestra jerga como tarjetas QSL (la modernidad nos trajo posteriormente las eQSL), algunas de las cuales seleccioné por sus condiciones excepcionales en lo que respecta a características de diseño y presentación y paso a exponer, con la esperanza de despertar alguna motivación por incursionar en estas lides a las generaciones actuales y futuras.
Galería de una breve exposición de una selección de tarjetas digitales eQSL (confirmación de comunicados radiales). En general, todas ellas llegaron en mi período de operación bajo la característica identificatoria CE1IUW, que mantuve entre los años 1993 y 2022, con base en la ciudad de Iquique.
Hoy, tras una infinidad de avatares, he logrado recuperar mi anhelada identidad original, ajustada ahora a mi residencia actual en la zona nortina, como CE1OT.